Un breve amor es la vida ,
un sorbo de vino o tal vez una copa.
Me encuentro embriagado de falsos sentidos, adormecido de falsos amores, cansado de valores morales corruptos.
Amaré hasta el dolor porque ésta es mi única oportunidad.
Sólo se necesita salir de la cueva y cruzar el acantilado,
con los ojos vendados, con el corazón golpeado,
la mente idiota y manos débiles.
Destino... ¿por qué eres tan poético?, ¿por qué eres tan utópico?.
Un sueño dentro de un sueño parece la vida.
Del tiempo que late, en segundos sanguinolentos despertamos. (¿será un sueño sin fin?)
¿Qué nos espera afuera del tiempo?.
¿Qué nos espera cuando nuestra fuente de carne se rompa?.
¿Qué será de nuestra mente sin su hogar de nervios y huesos?.
¿Se apagará como la llama de una vela?..
¿O seguirá soplando como el viento, independiente, sin cadenas, sin sentido?
Si duele, ¿es amor?
lunes, 10 de septiembre de 2018
lunes, 13 de agosto de 2018
Conflicto
Y es que te veo tan triste ciudad patagónica.
¿O será que soy yo y mi turbio corazón el que te ve así?.
Y es que tu brisa fresca me angustia.
El silencio acompañando al viento llena mis ojos de lágrimas.
¿Será que soy yo y mis pensamientos inquietos?.
¿Serán mis acciones que corrocionan mi conciencia?.
Y es que tu noche me recuerda a poemas viejos y nuevos.
Ciudad patagónica, tu indiferencia le ganó a la mía y yo como un niño tonto lloro que no me abraces, que no me veas
¿O será que soy yo y mi turbio corazón el que te ve así?.
Y es que tu brisa fresca me angustia.
El silencio acompañando al viento llena mis ojos de lágrimas.
¿Será que soy yo y mis pensamientos inquietos?.
¿Serán mis acciones que corrocionan mi conciencia?.
Y es que tu noche me recuerda a poemas viejos y nuevos.
Ciudad patagónica, tu indiferencia le ganó a la mía y yo como un niño tonto lloro que no me abraces, que no me veas
jueves, 12 de julio de 2018
La noche
Galopante mi corazón y mis ojos exorbitantes por la noche.
De a poco murió el fuego consciente y se avivó la llama desesperante de lo enigmático.
La noche mágica donde todos los gatos son pardos.
Escondido, el sonido vigila como estatua.
Las manos se vuelven aceite y los pensamientos una jauría de perros ladrando, corriendo en todas direcciones.
Sólo el llamado de una voz iluminadora me ayudará a salir del laberinto nocturno.
Como el pellizco para despertar de la pesadilla.
¿Que tan diferentes son el mundo de los sueños con el mundo de la realidad?
Mi reloj de arena oscila mientras tanto.
Tapando el sol con mis manos y llevando la luna a mis bolsillos.
Hago lo imposible, lo poético, para unirme a otra mirada, no como la mía, pero que en el reflejo me viese, y que ella se viese en los míos, y en ese momento abrazar nuestra humanidad; y vivir.
De a poco murió el fuego consciente y se avivó la llama desesperante de lo enigmático.
La noche mágica donde todos los gatos son pardos.
Escondido, el sonido vigila como estatua.
Las manos se vuelven aceite y los pensamientos una jauría de perros ladrando, corriendo en todas direcciones.
Sólo el llamado de una voz iluminadora me ayudará a salir del laberinto nocturno.
Como el pellizco para despertar de la pesadilla.
¿Que tan diferentes son el mundo de los sueños con el mundo de la realidad?
Mi reloj de arena oscila mientras tanto.
Tapando el sol con mis manos y llevando la luna a mis bolsillos.
Hago lo imposible, lo poético, para unirme a otra mirada, no como la mía, pero que en el reflejo me viese, y que ella se viese en los míos, y en ese momento abrazar nuestra humanidad; y vivir.
viernes, 29 de junio de 2018
La infancia
Cuando enriquecido y devastado por el amor y el tiempo, vuelvo mi mirada a ti.
A ti niño sonriente, van mis palabras.
Palabras un poco oxidadas por el tiempo y las tristezas.
Pero por otro lado, más sabias por el amor recogido en el camino.
A ti niño, que vives dentro mío, nos separa sólo la memoria y estamos a recuerdos de distancia.
A ti vuelvo otra vez, para que me enseñes a jugar,
para que me enseñes a llorar sin miedo ni vergüenza.
A ti niño, vuelvo para que me abrases en tu inocencia,
para afianzar mi alma, para tener un envión de vida
A tí niño, con esas zapatillas rotas y tu remera sucia
con tus manos embarradas y tu boca casi sin dientes
Perdón por tantas tonterias
Perdón por pensar demasiado
Hoy vuelvo de nuevo a ti, a tu plaza favorita, jugando, nada más jugando.
A ti niño sonriente, van mis palabras.
Palabras un poco oxidadas por el tiempo y las tristezas.
Pero por otro lado, más sabias por el amor recogido en el camino.
A ti niño, que vives dentro mío, nos separa sólo la memoria y estamos a recuerdos de distancia.
A ti vuelvo otra vez, para que me enseñes a jugar,
para que me enseñes a llorar sin miedo ni vergüenza.
A ti niño, vuelvo para que me abrases en tu inocencia,
para afianzar mi alma, para tener un envión de vida
A tí niño, con esas zapatillas rotas y tu remera sucia
con tus manos embarradas y tu boca casi sin dientes
Perdón por tantas tonterias
Perdón por pensar demasiado
Hoy vuelvo de nuevo a ti, a tu plaza favorita, jugando, nada más jugando.
domingo, 24 de junio de 2018
El suicida
Un tren sonaba, ya era muy tarde, hasta la luna dormía.
El alcohol se mezclaba con las lágrimas y se confundían los sabores.
Una mirada pensativa, ahogada en el intento desgarrador de soñar tranquilo.
Unas ganas furiosas de escapar del silencio absurdo de las estrellas, de la soledad fría que penetra hasta los huesos.
Buscaba un anzuelo en forma de recuerdo, un vínculo que lo ate, un amor que le dé un golpe tan fuerte en la cara que lo despierte de la pesadilla.
Tal vez una adicción que le nuble el peso de la roca, que lo motive al conformismo.
Mientras escuchaba la lluvia o tal vez un recuerdo de ella, se miró al espejo y no vio nada.
-Perdóname Dios... o simplemente mira a otro lado- se escuchó en la habitación, como un trueno contra un árbol, como un disparo a la cabeza.
El alcohol se mezclaba con las lágrimas y se confundían los sabores.
Una mirada pensativa, ahogada en el intento desgarrador de soñar tranquilo.
Unas ganas furiosas de escapar del silencio absurdo de las estrellas, de la soledad fría que penetra hasta los huesos.
Buscaba un anzuelo en forma de recuerdo, un vínculo que lo ate, un amor que le dé un golpe tan fuerte en la cara que lo despierte de la pesadilla.
Tal vez una adicción que le nuble el peso de la roca, que lo motive al conformismo.
Mientras escuchaba la lluvia o tal vez un recuerdo de ella, se miró al espejo y no vio nada.
-Perdóname Dios... o simplemente mira a otro lado- se escuchó en la habitación, como un trueno contra un árbol, como un disparo a la cabeza.
jueves, 21 de junio de 2018
Jugando hasta no poder más ( dedicación especial a Luis Alberto Spinetta y a mi amigo Rodrigo Leiton)
Latidos doloros
Latidos que cierran la garganta, que atrofian los pulmones
Latidos sufridos
Latidos que mojan los ojos
Sólo quiero que seas mi espejo
Sólo quiero ser tu espejo
¡Maldito egoísmo! ¡¿A quien quiero engañar?!
Quiero más que esto, quiero mucho más de lo que merezco
Quiero más que la simple complejidad; quiero más, incluso, más de lo que pido
Aún sin saberlo, quiero más de lo que creo que quiero
Y sin querer, no me estoy queriendo
Y sin pensarlo, estoy lastimando, estoy hiriendo
Ahora entiendo el canto de un amigo
Que al Dios del amor rezaba
No es un fantasma en el cielo, es una energía
Un lazo inquebrantable, un río inagotable
Una montaña cuya cúspide inalcanzable, llama a nuestro corazón como el canto de sirenas
Me sumerjo en el río
Amor mío, amor tuyo, amor de todos
Caminos largos, amargos y monótonos
Sin saberlo, mis días cambiaron y mis noches se encendieron en llamas fluviales
Ahora juego hasta no poder más
Ahora corro porque el tiempo huye
Ahora perdono
Ahora me dejo amar
Latidos que cierran la garganta, que atrofian los pulmones
Latidos sufridos
Latidos que mojan los ojos
Sólo quiero que seas mi espejo
Sólo quiero ser tu espejo
¡Maldito egoísmo! ¡¿A quien quiero engañar?!
Quiero más que esto, quiero mucho más de lo que merezco
Quiero más que la simple complejidad; quiero más, incluso, más de lo que pido
Aún sin saberlo, quiero más de lo que creo que quiero
Y sin querer, no me estoy queriendo
Y sin pensarlo, estoy lastimando, estoy hiriendo
Ahora entiendo el canto de un amigo
Que al Dios del amor rezaba
No es un fantasma en el cielo, es una energía
Un lazo inquebrantable, un río inagotable
Una montaña cuya cúspide inalcanzable, llama a nuestro corazón como el canto de sirenas
Me sumerjo en el río
Amor mío, amor tuyo, amor de todos
Caminos largos, amargos y monótonos
Sin saberlo, mis días cambiaron y mis noches se encendieron en llamas fluviales
Ahora juego hasta no poder más
Ahora corro porque el tiempo huye
Ahora perdono
Ahora me dejo amar
lunes, 4 de junio de 2018
Angustia
Desde la putrefacta y arrugada cara de la muerte
Un escombro gris enaltecido
Una risa pedante y ególatra
Un atisbo de bondad se vió en tus ojos
El viento no pudo ser atrapado y la libertad encadenó el corazón de la mujer
Un hambre se hizo presente
Una sed secó el agua
Un deseo avivó la violencia
Y la mente se redució a cenizas
El gato fue independiente
Y el asco del amo al verse en el espejo cantó
El suicidio seducia
La noche era imposible
Un escombro gris enaltecido
Una risa pedante y ególatra
Un atisbo de bondad se vió en tus ojos
El viento no pudo ser atrapado y la libertad encadenó el corazón de la mujer
Un hambre se hizo presente
Una sed secó el agua
Un deseo avivó la violencia
Y la mente se redució a cenizas
El gato fue independiente
Y el asco del amo al verse en el espejo cantó
El suicidio seducia
La noche era imposible
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Extravío
Mariana me pegó una cachetada que me voló los lentes de un lado de la habitación hacia el otro. Los demás presentes en la habitación, Pablo ...
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Un cigarro se evapora en mi mano. Una copa de vino muere en mi boca. Fluye en mis venas la sangre. En mi cuerpo muere mi ropa. Si el tie...
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Como un viejo terco, Como un ritual Azteca. El silencio me aleja en soledad mortuoria. Me olvido de lo superfluo y empaco un sueño auster...