Pimpollos amarillos crencen en mi ombligo.
Llantos de un gatito perdido en mis ojos me despiertan.
Desde la ventana veo tu paisaje.
Canto una canción y vos la acompañas con un silbido.
Parpadeas tres veces y el mundo se me apaga.
Paradeo y te veo, el mundo se me enciende.
Flotando en lilas, vos en orquideas; somos tan diferentes que nos parecemos.
Vos con la mirada constante yo con mi silencio te acompaño, a donde la brisa de febrero nos llene.
lunes, 4 de febrero de 2019
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Extravío
Mariana me pegó una cachetada que me voló los lentes de un lado de la habitación hacia el otro. Los demás presentes en la habitación, Pablo ...
-
Mariana me pegó una cachetada que me voló los lentes de un lado de la habitación hacia el otro. Los demás presentes en la habitación, Pablo ...
-
Soy muy buen cebador de mate, Renzo lo sabe, pero todavía no me lo ha dicho. Yo lo sé porque nunca me dice gracias antes de que se me acabe ...
-
Cada una de las letras que componen tu nombre, oh Belleza, en el cuadro de honor de los suplicios, desposa la llana simplicidad del sol,...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario