Pimpollos amarillos crencen en mi ombligo.
Llantos de un gatito perdido en mis ojos me despiertan.
Desde la ventana veo tu paisaje.
Canto una canción y vos la acompañas con un silbido.
Parpadeas tres veces y el mundo se me apaga.
Paradeo y te veo, el mundo se me enciende.
Flotando en lilas, vos en orquideas; somos tan diferentes que nos parecemos.
Vos con la mirada constante yo con mi silencio te acompaño, a donde la brisa de febrero nos llene.
lunes, 4 de febrero de 2019
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